Entrevista a David Suárez. “Taller de Mail Art Lamosa”

Publicado por el 12 Mar, 2018 en Conferencias/ Cursos/ Talleres | Sin comentarios

Con motivo de la próxima celebración del Taller de Mail Art en el Espacio LAMOSA, hemos hablado con David Suárez González, instructor del taller, quien nos ha explicado estupendamente lo que es el Mail Art, la consistencia del taller, así como su obra como Mail-artista.

 

SILVIA: ¿Puedes explicarnos un poco qué es el Mail Art?

DAVID: El Mail Art es una forma de arte que utiliza los diversos elementos de la correspondencia y los servicios postales como medio de expresión artística. Cartas, sobres, sellos y tampones son materiales tradicionalmente susceptibles de ser manipulados en el arte correo, así como cualquier otro objeto o componente que el artista considere oportuno incorporar, alterar y enviar. En la práctica, es un intercambio de otras de arte de una punta a otra del globo.

S: He visto que los orígenes del Mail Art fueron en los años 60, cuando aún no se había producido el boom de la mensajería instantánea, ¿tú crees que este suceso ha afectado negative o positivamente a la corriente? ¿Se ha adaptado de alguna forma el Mail Art a las nuevas tecnologías?

D: Sí, en términos generales. podemos decir que Ray Johnson, en la década de los 60, fue el precursor de este movimiento tal y como hoy lo conocemos, pero realmente podemos encontrar antecedentes, prácticamente desde finales del siglo XIX: Cartas de Manet. Victor Hugo y Van Gogh o correspondencia entre Picasso y Apollinaire. Así como las obras de diversos futuristas y dadaístas que representan una gran influencia.

Respecto a la influencia ejercida por las nuevas tecnologías, no creo que sea algo negativo, todo lo contrario. Si bien es verdad que tal vez no circulen tantos fanzines en papel de un lado a otro que contengan información. De algún modo, las nuevas tecnologías han facilitado el acceso a nuevos mail artistas y dinamizador las comunicaciones. Incluso hay convocatorias que únicamente se desarrollan a través de Internet mediante el intercambio de JPGs por email y si exposición a través de webs. Creo que facilitan mucho la tarea de archivar, catalogar y difundir el arte postal.

S: ¿Hay alguna compañía o grupo artístico que se dedique al Mail Art en España?

D: No podemos olvidar que en esto del Mail Art no hay grupo cerrado o colectivo hermético, sino que se trata de una red global. Todo el mundo puede participar en ella. En el momento en el que un trabajo es sellado y matasellado por los servicios de correos, entra a formar parte de esa red y se realmente.

Sí que podemos mencionar algunos mail artistas que son algo así como grandes referentes del arte postal de nuestro país. Algunos que personalmente considero gurús del Mail Art en España son por ejemplo Antonio Gómez, Pedro Bericat, Pero Sousa o César Reglero.

S: ¿Suele haber algún tipo de “ritual” a la hora de enviarse las cartas?

D: Realmente puede darse que el destinatario nunca haya tenido noticias del remitente y de este modo comiencen un intercambio de trabajos. Como ya dije antes, todos los elementos que componen una carta (el sobre, el sello, la caligrafía de las direcciones…) son susceptibles de ser manipulados, de este modo, muchos mail artistas, por ejemplo, hacen sus propios sellos. Ray Johnson popularizó en sus misivas la famosa frase: “Please, add to and return”, algo así como “completar y devolver, por favor”. Lo que sí que es importante es que la carta pase por los servicios de correos, es decir, que sea matasellada. Es una parte fundamental del proceso de la obra, así como las alteraciones que sta sufra durante el envío.

S: ¿El Mail Art abarca toda carta de artista o tiene que cumplir unos requisites específicos para considerarse como tal?

D: Una premisa muy importante es que todo vale. El material y las técnicas empleadas pueden ser muy diversas, el formato muy variable, las temáticas de lo más dispares. Algo muy evidente y que destaca a simple vista es que una carta normal no tiene nada que ver con una obra de Mail Art, donde todos los códigos del lenguaje han sido transgredidos. Esto es muy interesante porque representa una verdadera democratización del arte. También cabe destacar la importancia del proceso de creación frente a la idea de obra acabada.

S: Si no me equivoco, el Mail Art se creó entre otras cosas con el fin de minar el monopolio de las galerías y del Mercado del arte, pero actualmente se han creado multitud de festivals y libros sobre ellos ¿No crees que estos han roto un poco con la idea primigenia de la corriente?

D: Más que una finalidad, poner en entredicho el concepto de institución museística fue una consecuencia. Conviene recordar el alto componente lúdico que hay en esta actividad. Es cierto que el Mail Art por su naturaleza contra cultura, libre y subversiva pasa para ser una estupenda herramienta para lanzar todo tipo de mensajes incendiarios. Con el paso de los años, han surgido coleccionistas, artistas visuales, poetas, mail artistas, comisarios independientes y gestores culturales que editan revistas de arte postal, dirigen espacios alternativos, microgalerías para exposiciones de arte, bibliotecas especializadas en arte correo, publicaciones experimentales, editoriales independientes y páginas web. Pero no por darle mayor visibilidad y difusión pierde su identidad. Está bien que esto suscite un debate al respecto, y que se hable de ello. Esa es en mi opinión la verdadera finalidad, generar pensamiento.

S: ¿Qué planteas para este taller?

D: La principal finalidad del taller es establecer algo así como una comunidad de mail artistas Lamosa. Hace unos meses enviamos postales desde Lamosa a los cuatro puntos cardinales, y la verdad es que hemos recibido docenas de trabajos en respuesta. En el taller trataremos de responder toda esa correspondencia.

S: He leido que se incluyen materiales ¿pero los asistentes podrían incorporar material personal si así quisieran?

D: Por supuesto, eso sería una magnífica iniciativa por su parte.

S: ¿Cómo llegaste a conocer e interesarte por el Mail Art?

D: Hace alrededor de unos diez años. Siempre me ha atraído mucho el movimiento Fluxus y la poesía visual. Leyendo libros e investigando al respecto. Conocí a Antonio Gómez, que tiene una colección de arte postal realmente asombrosa. El Mail Art enseguida me enganchó. Me pareció algo muy underground, muy ajeno a todo y muy vivo.

S: ¿Relaciones de alguna manera tus influencias cinematográficas con tus cartas?

D: Sí, como buen cinéfago que soy, de una u otra forma todo lo relaciono con el cine. Soy muy peliculero (risas). Siempre trato de realizar citas o añadir referencias cinematográficas en mis trabajos, tanto al cine de serie B como al cine clásico, sobre todo al expresionismo alemán.

S: Háblanos de tus obras, ¿tienes alguna favorita?

D: Desde hace unos cuantos años, tengo un proyecto de Mail Art que me entusiasma, Monumento Vostell lo he llamado, en homenaje a Wolf Vostell – un artista cuya vida y obra siempre me ha apasionado-, envío a cada participante unas breves instrucciones y un cochecito de juguete con el cual tienen que realizar una pequeña pieza. A día de hoy hay docenas de monumentos Vostell por todo el planeta.

S: Recomienda algún libro, documental u otro tipo de obra que hable sobre Mail Art o ejemplifique esta corriente.

D: Hay un libro estupendo, que además ha sido reeditado hace poco, Mail Art. La Red Eterna de Pere Sousa.

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