‘Trastornos de identidad’ –Conferencia de Daniel García Andújar - [ARCHIVADO]

Atención/ Warning

Este contenido se publicó en abril de 2017 y ha sido ARCHIVADO por lo que probablemente ya no sea relevante.

Jueves 27 de abril, de 11.00 a 14.00 h., en el aula 3.03

Conferencia

‘Trastornos de identidad

Daniel García Andújar

El cuerpo es un artefacto de mediación entre lo humano, lo animal y la máquina que está viviendo un proceso de metamorfosis potencial. Nuestro cuerpo es también una extraordinaria maquinaria única capaz de procesar cantidades ingentes de información que cada día ve ampliadas esas capacidades desde los procesos de desarrollo de las tecnologías de información, comunicación, biológicas y mecánicas. En la doble dualidad del panóptico electrónico, el cuerpo productor es a su vez consumido, emisor y receptor, vigilante y vigilado. Está preso cada vez más de una maraña hiperconectada, de una red tejida de forma colectiva con códigos y fórmulas matemáticas de la que es incapaz de huir. Es el último eslabón en la cadena de procesos de digitalización. Pero también es un cuerpo que se revela, que lucha por crear pequeños espacios de libertad, de resistencia a un sistema de estándares, tópicos y estereotipos. Que intenta salirse de discursos unilaterales, cerrados, definidos, sin posibilidad de contestación, sin posibilidad de participación y gestión colectiva. Que intenta removerse ante un patrón definido y que quiere convertirlo en un proceso evolutivo de emancipación; interactuando como medio y siendo elemento activo; pasando a formar parte del mismo mecanismo de transmisión de la información; quieren ser parte activa en el proceso de transformación de esa información en conocimiento, hasta el punto de que podemos hablar también de una nueva era en términos de su participación e interpretación de los procesos de conformación de la realidad. El conocimiento matemático es un constructo y como tal, se va re-edificando sobre sí mismo. Todo lo que somos capaces de construir, seremos capaces de modificar.

El proceso de estandarización implica ajustar algo a un tipo de patrón o modelo para que sea uniforme, definición que se refiere a la fabricación en serie de un determinado producto para que esté ajustado al sistema de producción capitalista. Cuando el sistema productivo aborda la estandarización industrial, llamada también normalización, se plantea el desarrollo de procedimientos que permiten la producción de grandes cantidades de elementos fabricados independientemente, como sus repuestos y partes intercambiables, garantizando así un proceso de simplificación de costes y una fabricación robotizada o asistida mecánicamente. Los cambios en las técnicas productivas llevados a cabo a raíz del avance de las tecnologías de la información y comunicación han modificado el concepto de valor económico. El triunfo del neoliberalismo ha minimizado el papel de la clase obrera como agente del cambio político y económico y la producción material ha desaparecido como la principal fuente de crecimiento de las ciudades. La ciudad se ha convertido en un modelo estandarizado, normalizado, que se puede copiar y reproducir. La homogeneización es visible en la concentración de los nuevos proyectos de desarrollo cultural y comercial de muchos centros urbanos: calles idénticas que reproducen fielmente el mismo patrón (los mismos negocios y marcas, el mismo diseño urbanístico incluso).

El planeta se va reduciendo, “empequeñeciendo”, el espacio digital (de representación) va disminuyendo, el espacio público desaparece, la fábrica o la oficina (espacio de trabajo) es sustituida por el nuevo espacio de ocio. Los centros de las ciudades se “normalizan” así, creando un patrón. La ciudad se ha puesto al servicio de la nueva economía postcapitalista, una vez que se ha disuadido, y alejado de su centro, a sus residentes habituales y a los trabajadores pobres. La “limpieza de las calles” permite monitorizar la actividad y la actuación de los nuevos actores y así rentabilizar el nuevo contexto urbano a través de su control integral. El resultado es una ciudad más segura y menos extraña a los ojos de los foráneos, turistas, expatriados y consumidores ricos. Fácil de gestionar, diseñar, rediseñar y adaptar a los intereses de unos pocos.

La desaparición del espacio público no dejará hueco para la disidencia, ni para la economía marginal del mercado negro, la venta de sustancias ilegales, el trueque, la prostitución o la mendicidad. Una vez enterrada la era industrial de fabricación y el diseño de productos necesitamos una nueva división global del trabajo y ésta sólo se puede hacer desde el ejercicio del control. Y lo primero en ser controlado será el cuerpo. El cuerpo social, el cuerpo político, sexual, cultural o físico. Este cuerpo extendido se convertirá en un lugar estratégico de resistencia a las interpretaciones estandarizadas de los medios digitales como maquinaria de control y mediación del postcapitalismo.

Nuestra reacción al bombardeo mediático evidencia su capacidad de tensión y pone a prueba nuestra resistencia. Todo lo que somos capaces de entender seremos capaces de reproducirlo o de modificarlo. Este cuerpo extendido se convertirá en un lugar estratégico de resistencia a las interpretaciones estandarizadas de los medios digitales como maquinaria de control y mediación del postcapitalismo.

El cuerpo humano necesita una dieta equilibrada, un plan de alimentación saludable para funcionar correctamente. Pero la comida, el acceso a alimentos sanos, frescos y de calidad se ha convertido en un nuevo campo de batalla. Los sistemas de control y producción de la comida también se han globalizado. La buena comida es cara y no existe duda sobre lo nociva que resulta la comida basura para el organismo. Estas dietas pobres y tóxicas (con un alto contenido en azúcares y grasas) pueden generar ciertas reacciones químicas y pueden provocar problemas de memoria y aprendizaje o de fatiga y debilidad; causar depresión entre los jóvenes; generar problemas digestivos y de obesidad; aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares; producir enfermedades renales; dañar el hígado; aumentar el riesgo de padecer cáncer; causar diabetes tipo 2 o aumentar el riesgo de demencia. Como sabemos, en los años 30 del siglo pasado, artistas como John Heartfield solían representar a los ricos industriales capitalistas como seres obesos, pero hoy tal cosa no correspondería a la realidad.

El nuevo urbanita que habita el centro de la ciudad postcapitalista, ese foráneo, turista, expatriado o consumidor suficientemente adinerado compra comida ecológica y productos frescos, tiene una dentadura estándar, sí, pero sana, pues tiene acceso a una sanidad eficiente, y disfruta de una calidad de vida que muchos otros no pueden permitirse. Aun así, su cuerpo es sometido a las mismas presiones que la maquinaria normalizadora de la sociedad informacional: rejuvenecimiento vaginal, bikini bridge, thight gap, ab-crack, diastema, ninfoplastia, himenoplastia, faloplastia, lifting de pubis, etcétera. Desde las redes sociales se propaga la nueva religión del autorretrato, la imagen de la perfección corporal. Los dispositivos de difusión de la maquinaria digital de autorrepresentación atrapan los cuerpos de los adolescentes en sus propios selfies. Los retoques de Photoshop representan la nueva idea de realidad.

El Arte permite generar modelos de resistencia que convierten la difusión cultural generada desde la maquinaría de los procesos de digitalización en un proceso creativo que no necesariamente lleva a la aculturación y a la receptividad pasiva de las culturas globalizadas. Las estructuras que creamos condicionan nuestra percepción de la realidad, pero somos capaces de modificarlas, incluso de cambiarlas. Y tal vez seamos capaces de hackear el cuerpo de los trabajadores como ejercicio de resistencia para reconquistar el centro de la ciudad.

Uso de cookies en bellasartes.uclm.es

Utilizamos cookies propias y de terceros para asegurarnos de proporcionarte la mejor experiencia en nuestro sitio web. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Si continúas sin modificar la configuración de tu navegador entendemos que estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies. No obstante, puedes cambiar la configuración de cookies de tu navegador siempre que quieras. ACEPTAR

Aviso de cookies
X